La salida

Nos dimos cuenta Linda y Yo que si no salíamos al tercer día la brigada se iba a echar para atrás. O sea que resolvimos salir de cualquier forma, aunque sea como una adelantada. Tomamos las cosas y la comisión de logística empacó. Salimos, dormimos en Puebla, donde el grupo hizo una meditación de remociones. Al día siguiente salimos a Coatzacoalcos dormimos ahí en casa de una médico de la risa, e hicimos una dinámica abajo de una gran paloma de la paz. Yo sentía coraje y desconfianza, sentí un temor de que la misión fuera saboteada desde adentro. Al final entendí que mis temores solo venían del pasado o de una falta de conexión propia con el poder. Hoy tenemos la brigada mas unida y el equipo mas cohesionado desde el corazón que he tenido en mi vida.
Durante el camino yo repasaba y estudiaba, manuales de músicos sin fronteras, protocolos de EMDR, manuales de intervención en desastres de Unicef, y determinaba los ejercicios y dinámicas musicales que aún no había tenido tiempo de diseñar y esto me hacia sentir inseguro. Agradezco esta confusión porque me hace darme cuenta de lo importante que es estar listo y preparado e intervenir con seguridad en uno mismo y al mismo tiempo la confianza de poder resolver las cosas como sucedan.
El miedo de la brigada era elevado, no querían salir hacia Chiapas sin escolta y la escolta desde Tlalnepantla no se resolvía. Intenté mover el asunto desde rotarios pero me dijeron que era una exageración, que Chiapas era muy seguro. Convencí a todos que desde Coatzacoalcos hasta Tuxtla el camino era seguro, la zona de desastre era pasando Tuxtla. Resolvieron ir a Tuxtla sin escolta.
Llegando a Tuxtla nos encontramos con nuestro contacto, Evelyn, quien era la particular del gobernador de los pueblos indígenas. Esto hizo que el equipo se sintiera seguro y nos fuimos con ella y con su hijo al municipio de Jiquipilas, donde iniciaríamos nuestras intervenciones con ayuda del profesor Marroquin, nuestro contacto local.
Evelyn era muy cercana a los zapatistas, ahí aprendí mas sobre el Sub Comandante Marcos. Tengo presente ir a buscarlo, y crearle una canción, un homenaje. Ese es un sueño que tengo.
Día 5
La llegada y las pruebas
Llegamos a casa del profesor Marroqiun. Un maestro jubilado que vive en la comunidad de Nueva Francia. Su humilde casa nos pareció un palacio ya que era muy grande y nos dieron de comer en una gran mesa. Nos supo a gloria. Finalmente nos juntamos en la entrada y Pedro y Yo le hicimos un homenaje. Mas tarde Linda y Yo fuimos a hacer con el un itinerario y resolvimos los días y las comunidades a visitar.
Como siempre, la ayuda humanitaria tiene su estrategia y su política. El profesor estaba consternado por la falta de ayuda en víveres, Rogelio no había llegado aún y el no quería quedar mal con la comunidad. O sea que resolvimos presentarnos como una avanzada. Aunque Evelyn habló del gobierno de los pueblos Indígenas, eso no esta totalmente lejos de la política. Varios partidos les hablan para tratar de ayudarlos y penetrar las comunidades. La ayuda en víveres también se politizó y llega estrategicamente según los fines de las instituciones o los partidos. Uno no puede ser ciego a esta realidad y es normal que la ayuda humanitaria tiene que manejar ciertos niveles de neutralidad junto con una negociación para poder tener acceso.
Chiapas no parecía tan destruido como todos decían, sin embargo las comunidades eran como pueblos fantasma. Nadie en las calles, todos caminando silenciosamente hacia la cancha cuando los convocaban. Quizás los efectos del temblor se camuflajeaban con la depresión y los escombros que ya llevaban ahí mucho tiempo, mas tiempo que el sismo mismo.


